martes, 8 de enero de 2019

EL SER (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens

EL SER
Los vacíos fundamentales del hombre son tan grandes, que o los llena Dios o no hay nada que los pueda llenar: ni religión, ni ley, ni templo.
La religión es ayudar a fondo perdido, amar sin esperar recompensa, y que todo lo que toques en la tierra no te ensucie las manos. Esa es nuestra religión. La religión cristiana.

domingo, 6 de enero de 2019

Profesor Antonio Oliver Montserrat (25 aniversario de su fallecimiento)

El próximo 9 de enero se cumplen 25 años del fallecimiento del profesor Antonio Oliver Montserrat y  vamos a celebrar una Misa, ese mismo día, a las 20h en la Parroquia Virgen de la Providencia y San Cayetano de los Teatinos, en la Calle Ferrer del Río 18 Madrid, (Donde estaba ubicada la Fundación). Nos gustaría contar con la presencia de todos los que le siguen. Muchas gracias.

DINÁMICA RELIGIOSA Y CRISTIANA (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens

DINÁMICA RELIGIOSA Y CRISTIANA
La inteligencia de cualquier fenómeno religiosos en el mundo, y la del cristianismo sobre todo, es un fenómeno de cambio. De emigración constante.
Hay muchos puntos de vista para interpretar el cristianismo y para formularlo. Ya deberíamos saberlo. Pero parece que algunos tienen por seguro que las fórmulas griegas del cristianismo son definitivas.
En el cristianismo no hay nada definitivo más que una cosa: que no hay nada definitivo.
El cristianismo no es un punto, es una línea, un seguimiento, un camino. Como toda religión.
El objeto del cristianismo no es Dios, es el Hombre.
¿Quién es Dios? El Silencio es la respuesta. A lo mejor ser cristiano se acerca tanto, que por eso no sabemos la respuesta. Porque la respuesta a la pregunta ''ser cristiano'' no es lógica sino ontológica. Toca el ser de cada uno.
El cristiano no se enjaula, es un río que corre. Hoy corre por un paisaje llano y mañana por uno abrupto, o corre entre árboles y mañana entre piedras... Este es el cristiano vivo.
La grandeza que trae el cristianismo es que lleva en sí misma la reforma de su propio ser.
El cristianismo recoge todas las aspiraciones y los esfuerzos del hombre a lo largo de la Historia.

EL RITO (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens

EL RITO
El rito anula el tiempo, nos devuelve, nos coloca, y nos transporta a aquel momento primordial en que nacieron nuevas todas las cosas.

LA HISTORIA Y EL HOMBRE SON PROVISIONALES (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens

LA HISTORIA Y EL HOMBRE SON PROVISIONALES
La lectura que la Historia haga de sí misma, o el hombre, bajo la luz de Dios, resultará diferente en cada momento y para cada persona.
Si ahora leyéramos el Evangelio como lo leyeron los primeros cristianos, posiblemente no lo entenderíamos. Y desde luego no nos salvaría.
Cada cual se salva en su ambiente y en su tiempo.

NO HAY OTRA VIDA SIN ÉSTA (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens


NO HAY OTRA VIDA SIN ÉSTA
Para los cristianos el calendario empieza en Cristo; pero las cosas no empezaron entonces, sino en el Big Bang de la creación, que sigue expandiéndose todavía. Nada sucedió porque sí, todo es un fluir con un destino que tratamos de descubrir. Y por eso decimos desde el cristianismo que si no nos hubiéramos tenido que salvar, Dios no habría empezado a crear. No es verdad que el hombre esté solo y desolado en un universo indiferente. El universo es tan significativo y tan lleno de sentido que se muere de ganas hasta que llegue un hombre como Jesucristo, modelo de liberación y de salvación total. Por tanto, si el mundo no tuviera una meta muy definida, Dios ni siquiera habría empezado a crear. Dios es tan nuestro, tan cercano y tan querido cuando nos crea como cuando nos redime y cuando nos salva. Todo es un plan salvífico de Dios. Si toda la creación camina hacia la encarnación de Dios, toda ella camina hacia la salvación.
Hay que hacer, como San Pablo, una afirmación de totalidad, aunque algunos cristianos no lo entiendan, porque se mueven en la superficie de las cosas. Desde le cristianismo no se puede decir que los musulmanes, o los judíos, o los ateos no se pueden salvar. Vayamos al centro, al ombligo de la cuestión, donde San Pablo nos conduce maravillosamente: ''Dios lo creó todo'' -el complemento directo de crear es todo-, ''omnia'': Dios es creador del cielo y de la tierra, ''de todas las cosas visibles e invisibles''. Dios es creador, salvador, redentor y reparador de todas las cosas. Este es el verdadero cogollo de nuestra fe.
Pero Dios que lo creó todo, lo redimió todo y lo salva todo, lo hizo, evidentemente, para todos los hombres y también para todo lo creado. El mundo nuevo que esperamos contiene el mundo viejo que padecemos. Por tanto, no es que en el cielo, que llamamos mundo nuevo, vayamos a disfutar de él olvidando esta barraca que llamamos tierra y en la que en la noche se pasa tan mal, sino todo lo contrario. No hay cielo sin tierra, y si no que alguno haga la prueba de ser un borrego toda su vida; cuando llegue al cielo y le diga a San Pedro: -Vengo a salvarme, allí oirá que en el cielo no se salva nadie, que la gente se salva en la tierra. El cielo es el lugar de los salvados, no de los que van a salvarse. Solamente nos salvaremos si llevamos con nosotros un pedazo de tierra, de creación, recreado en nuestro esfuerzo de liberación. El que no se lleve nada liberado a la eternidad no se salva, porque no ha pasado por la etapa que nos ha sido encomendada. No hay otra vida sin ésta, y no se concibe un cielo nuevo y una tierra nueva sin haber redimido los cielos y la tierra que tenemos, ingresándolos en ese universo total que desconocemos, pero que es la eternidad.

sábado, 5 de enero de 2019

LOS MAGOS (P. Antonio Oliver Montserrat) Vin Cens

LOS MAGOS
Desde el nacimiento de Cristo todos los futuros son posibles. Y lo primero que sucedió en la flecha del tiempo fue algo que nadie jamás habría creído: unos astrólogos, que sólo creían en las estrellas, se pusieron en marcha desde Persia. Es decir, lo que jamás nadie hubiese sospechado se pone en movimiento, para San Mateo es lo primero que sucede. Es cierto que podría haber sido más "correcto" y haber colocado en Belén a alguien más "evangelizado", pero no fue así. "Nacido Jesús en Belén de Judá, llegaron unos magos" (Mt. 2,1), unos prestidigitadores, gente marginada que manipula las cosas. Aquí se nos cuenta la Historia Universal, pero pasémoslo ahora a lo personal de cada uno, a nuestro interior: si tienes fe, a partir de ahora todos los imposibles son posibles.
Sabes que Cristo te puede "cristificar", sabes lo que puede dar de sí el futuro y también sabes que hay una serie de cosas que el futuro no puede arreglar, pero, sin embargo, esas cosas son las primeras que se ponen en marcha para adorar al Mesías, por lo tanto, todo en lo que crees se realizará. Pero se realizará, si crees en aquello que no crees: los Magos. San Mateo nos está diciendo que lo increíble está en marcha. Se cumplirá incluso aquello en lo que que tú no puedes creer de ninguna forma: que la Iglesia Católica, mal compuesta como hoy está, llegue a florecer otra vez. Ése es el significado de los "Magos". Lo increíble, aquello que tú no puedes aceptar de ninguna manera, se puede realizar y repito: es lo primero que se pone en marcha. He aquí una definición total para la Humanidad.
El cristiano sabe que no sólo en la Historia los futuros se hacen reales gracias a la fe, sino, asimismo, en lo personal de cada uno. Pero haciendo lo que hacen y creyendo lo que creen, los hombres, en realidad, hacen que no sea posible aquello en lo que no creen. Hoy, por primera vez, lo sabemos. San Mateo, pues, da una definición de fe.
Cuando los Magos persas hubieron encontrado a Jesús en Belén supieron en qué lugar se hacían posibles los imposibles, y después de adorarle les creció en su interior un ángel que les advirtió en sueños de algo terrible: "no volver a Herodes y tomar a su tierra por otro camino" (Mt. 2,12), lo que quiere decir: ahora que habéis encontrado el secreto de la fe, no volváis por el mismo camino.
¿Has tenido momentos en tu vida en los que creíste que la ciencia lo era todo? No vuelvas por allá. ¿Has tenido en tu vida seguridades? No vuelvas por allá... Cristo cita a menudo una frase negativa pero tremendamente positiva: "No vuelvas a hacerlo", le dice a la adúltera. Lo importante, pues, no es que te hayas equivocado, sino que 'no vuelvas'. No vuelvas, sigue adelante, no vuelvas nunca atrás. Ahora, sin embargo, como en tiempos de San Mateo, hay muchos cristianos que viven en el pasado y al hacerlo son amigos de Herodes. ¿Y qué es lo que hace Herodes? Matar niños. Pues bien, cuando se vuelve atrás todas las esperanzas (los niños) quedan descabezadas.
Si los Magos quieren que la adoración del Mesías sea real, es decir, un fundamento de fe que les conduzca hacia un futuro de transformación y de creación, hay una condición: no volver a casa de Herodes.
La casa de Herodes es el lugardonde la fe no ha comenzado todavía y donde la Ley gobierna. ... El hombre que recibe y conoce al Mesías pasa de la fe a la construcción del futuro, hace posibles todas las esperanzas y, por tanto, no puede volver nunca hacia el lugar donde las esperanzas son matadas.
Herodes, para San Mateo, es la configuración de Israel como término, el Antiguo Testamento para siempre: la Ley es eterna y no puede tocarse.
Los Magos vienen de Oriente. Vienen de lejos. Venir de lejos es una dimensión del hombre: yo soy yo, pero lo más lejano para mí soy yo mismo, así de infinito y de grande soy.
Los Magos vinieron de Oriente hacia Israel y vuelven de Israel a Oriente. Hacen el camino al revés y esto vale para los judíos y los cristianos de hoy en día. ¿Qué ha de hacer uno cuando ha encontrado al Mesías? ¿Gozarse del caramelo de la fe? Pues los Magos, después de ofrecer su presente, emprenden otra vez el camino hacia su casa. Evidentemente, el camino de regreso no es el mismo de antes, ya que venían buscando y ahora se marchan llevando, pero siguen caminando. Son hombres con fe que van hacia el futuro; futuro que cambiarán en su casa.
iBuena lección para nuestro tiempo! Si tenemos fe en Cristo, esta fe es una dinámica hacia el futuro. La fe es lo más nuestro que tenemos. Por eso, el hombre que no tiene fe no conoce lo mejor de sí mismo. Pero tener o no tener fe no significa precisamente ser cristiano o no serlo, sino apoyarse en Dios para transformar el Mundo, como los Magos que se apoyaron en el Niño que vieron, para volver a su casa a transformarlo. Todos los que se apoyan en la fuerza divina que llevan dentro y conocen lo mejor de sí mismos y lo explotan, tienen fe, quienes, en cambio, apoyándose o no en lo mejor de sí mismos no trasforman el Mundo, no la tienen. Y Io mejor de nosotros mismos no es algo que nos viene de fuera, sino algo que Dios ya ha puesto en nosotros. Lo que llevamos dentro es la capacidad de transformar.
Hay enfermos en la Historia del mundo, pero su curación ha comenzado ya en ese lugar que llevo dentro y que llamo "la capacidad de creer'; hay tontos en la Historia (y muchos además), pero la curación de la tontería humana ya está en marcha; hay mucha dictadura, hay mucha opresión, mucha marginación, mucha pobreza, mucho sufrimiento en la Historia y en el corazón del hombre, pero todo esto ya ha comenzado a curarse desde la fe de los creyentes. Con lo cual, estamos diciendo que los Magos y Herodes son el paradigma de lo que se debe y no se debe ser.
Hemos dicho que lo Universal también es personal y si pasamos la historia de Mateo a nosotros, sucede Io mismo. Yo no 'me' soy el que debo ser (el 'me' unamuniano tiene mucha importancia), pues no dispongo de mí y se me escapa la (auténtica) dimensión de mi vida. Pero si en la eternidad he de llegar a serme, se debe al lugar de la fe. Hay un lugar dentro de mí desde el cual ya está en marcha el futuro de la Historia y de mí mismo. Y ese lugar es Belén o la fe.
Antonio Oliver Montserrat