Este blog nace el día en que celebramos el 90 aniversario del nacimiento del profesor Antonio Oliver. Su cometido es recopilar toda su obra,testimonios de las personas que cambió su vida y en agradecimiento a que sus enseñanzas nos vayan preparando para afrontar el S.XXI, como camino hacia el hombre eternamente nuevo.
domingo, 9 de marzo de 2025
María y sus prerrogativas - Una idolatría mariana 2 - 2
María y sus prerrogativas - Una idolatría mariana 2 - 2
María y sus prerrogativas - Una idolatría mariana 2-2
Por la maternidad de María, histórica y simbólica en su dimensión, la naturaleza humana femenina ha sido por siempre asumida por Dios.
Ha habido una zona femenina de la Humanidad donde Dios se ha encontrado a gusto totalmente, esta es la zona femenina de María.
Ha habido en la Humanidad una zona femenina de tal disponibilidad que Dios ha cabido en ella, ésta es la Maternidad de María.
Uno no puede tener a Dios en su zona femenina sin repartirlo inmediatamente.
Bodas de Canaán de Galilea.
En las bodas se une lo femenino con lo masculino.
La Humanidad es una boda.
San Pablo, la boda de cada uno. Cuando uno y una se casan, se casan en el corazón de lo humano y se juntan lo femenino con lo masculino.
Para San Juan, tan importante es la boda que la eternidad es la boda de Dios con la Humanidad.
Dos no se casan sin que resuenen en el Universo.
Cuando lo femenino y lo masculino se unen Jesús está allí.
La vida nuestra es una boda toda entera.
El problema se resuelve desde lo femenino.
María dice: Haced lo que Él os diga, poneos disponibles a Él.
Ante Dios el hombre coge su feminismo y lo extiende ante Dios, hace lo que Dios dice y entonces nace el milagro.
El paraíso en el cual estuvimos, todo aquello que ha sucedido a la Humanidad está en nosotros almacenado en la parte femenina.
Somos herederos de lo humano a través de la historia femenina, a través de nuestra madre.
María Santísima es ese paraíso donde estuvimos todos. Es la madre de la Pasión y la Resurrección de Cristo.
Nunca el sufrimiento es estéril. No temáis yo he vencido a la muerte. Todo dolor es un parto.
La Asunción de María.
María Santísima después de la muerte fue resucitada y subida al Cielo en cuerpo y alma, porque es Inmaculada, Virgen y Madre.
Una virginidad significa que Dios pasa por ti y no se rompe en ti.
Cuando el hombre acaba su vida en la muerte, Dios le está esperando y le da en ese momento el cuerpo de eternidad que el hombre en esta vida ha fabricado.
La historia de María Santísima es la historia de lo eterno femenino que llevamos todos dentro.
En las prerrogativas de María están los hitos de nuestro propio caminar.
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